Sin dudas nuestro cuerpo es magnífico, y a medida que transitamos el embarazo y sus cambios, descubrimos cuán magnífico es.
No solo capaz de crear VIDA, si no también de ALIMENTARLA. A su vez, este alimento tiene características y propiedades particulares que se adaptan a nuestro bebe y sus tiempos. Al principio sale el tipo de leche que llaman CALOSTRO, tratándose de un líquido espeso de color más amarillento o transparente, que es como una "inyección" de cantidad de nutrientes y proteínas que ayuda al sistema inmunitario del bebé y a la función intestinal.
Después de los primeros días baja la leche propiamente dicho, que será el sustento principal del bebe durante el tiempo que decidamos amamantarlo. Más allá del apetito de nuestro bebe, o formas de las tomas que nos recomienden nuestros pediatras, o como decidamos "ordenarlas u ofrecerlas a demanda", conviene no cambiar de pecho tan rápido, ya que durante la toma de un mismo pecho, la primera parte es rica en agua y lo hidrata, y la segunda es rica en grasa lo que lo ayuda a ganar peso.
Tanto la OMS (Organización Mundial de la Salud) como la mayoría de los expertos recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, si bien incentivan y refuerzan cantidad de beneficios de extender la lactancia hasta los 2 años de edad. Por supuesto es fundamental informarnos y valorar a los expertos para darle lo mejor a nuestros hijos para que crezcan fuertes y sanos, pero también considero importante escuchar a nuestros cuerpos y nuestra mente.
Si tuvimos la suerte de elegir ser madres, sabíamos que era un trabajo intenso de tiempo completo, convirtiéndose en nuestra prioridad, debiendo resignar o suspender ciertas actividades o salidas, durmiendo poco y nada, y tantas otras peripecias que descubriremos en el camino. De todos modos, no creo que merezcamos vivirlo como un sacrificio o esclavitud donde nos impongan como y que hacer con nuestro propio cuerpo.
Quienes deseen amamantar hasta los 2 años, o pasada esa edad, sean libres de hacerlo, y lo hagan porque realmente así lo sienten y desean. Y no porque un doctor, el padre, la familia, o la sociedad se lo demande o por miedo a ser juzgada de "menos madre" o "egoísta" por destetar al bebe antes. Cada una decidirá cuando hacerlo, quizás no solo por una necesidad de volver a trabajar, si no, por deseo propio; por incomodidad, para recuperar su cuerpo, sus tiempos, su ritmo, o no tener que levantarse todas las noches, poder tomarse un día o un fin de semana y que su bebe pueda ser alimentado por su papá, su otra mamá, sus abuelos o a quién confiemos su cuidado. Y no depender constantemente de un saca leche, ni protectores mamarios, ni preocuparse por mancharse la ropa.
Personalmente creo y espero poder vivirlo así, no dudo que tener un hijo es un desafío, pero de ningún modo lo pienso como un sacrificio. Si se convierte en eso, si simplemente perdemos nuestra vida, quien somos, todo lo que hacemos, lo que disfrutamos no le estamos haciendo bien a nuestro hijo, porque no nos estamos haciendo bien a nosotros mismos, y de ahí surge el resentimiento, la frustración. Lógicamente habrá que retrasar algunos planes, viajes, actividades, pero dependerá de nosotros de que modo o por cuanto tiempo, cuales pueden esperar más y cuales no. Mientras creamos hábitos como familia priorizando el bienestar del bebe, y nos adaptamos a sus tiempos y necesidades, es importante que el bebe se adapte a su vez a nuestro ritmo y formas, sin perder nuestra vida social y personal.
Como siempre digo, no me gusta el "fundamentalismo", es decir las ideas extremas, todas somos distintas y debemos respetar nuestras decisiones. Se trata de nuestro cuerpo, el cual ponemos a plena disposición durante 9 meses para gestar a nuestro hijo con todo el esfuerzo, incomodidades y cambios que sabemos esto conlleva para después de parir continuar contribuyendo 100% a su desarrollo y crecimiento a través de la lactancia.
Tampoco debemos estigmatizar a quienes no pueden, no quieren o dejan de amamantar a los pocos meses (sea cual sea la razón), dado que la FORMULA no es ningún sacrilegio, al contrario, es justamente el suplemento que aunque por supuesto no sea lo mismo, esta formulado por expertos de la salud y la alimentación intentando emular las propiedades de la leche materna. Sea por necesidad o por deseo es un recurso válido y quedará en manos de cada mamá acompañada por su pediatra elegir hacer uso de la misma o no.
Sin intención tampoco de vender o enaltecer la fórmula, pero yo por ejemplo soy producto de fórmula, y hablamos de más de 30 años atrás, y al día de hoy, jamás me enfermé. Jamás falte a la escuela por enfermedad. Como mucho y muy pocas veces en mí vida tuve fiebre, o la garganta tomada, y fueron principalmente a causa del aire acondicionado en la oficina. Sin dudas hoy no podemos poner en duda los avances de la ciencia y la medicina, sumado a la cantidad de vacunas y suplementos vitamínicos que tenemos a disposición, así como también los nutrientes que tienen los propios alimentos al comenzar la alimentación complementaria, nuevamente sin desestimar de ninguna forma a la lactancia materna como el alimento por excelencia para el bebe, tal como repasamos al principio. Nuestro cuerpo siempre será el mejor refugio y sustento, pero no olvidemos que no es solo un envase, es nuestro también, y no debemos descuidarlo, desde lo físico, mental y emocional.
Más allá de si amantamos o no, y cuanto tiempo, hay montón de otros factores que ayudan o afectan en el desarrollo de todo ser, probablemente mis fuertes defensas puedan deberse a una buena alimentación variada y rica en verduras, frutas y carnes desde mí infancia, también como mamá es odontóloga no nos dejaba comer muchas golosinas ni comida chatarra, y nos acostumbró a tomar agua, en casa nunca había gaseosa y por suerte hoy en día no tomo tampoco. A su vez mis viejos siempre fueron muy relajados, las mamaderas no se esterilizaban como sucede ahora, nos dejaban jugar en el barro, ensuciarnos y nos llevaban a todos lados sin problema. No digo que esta sea o no la fórmula, simplemente que todo influye y la forma en que elijamos criar a nuestros hijos será distinta y acorde a cada familia, en vez de juzgar, debemos primero escuchar y respetar.


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